Pequeño comercio, riesgo y solución

FERNANDO GRANDA

La unión hace la fuerza frente a los gigantes de la venta online

08·11·21 

El peligro de desaparición comienza a propiciar las agrupaciones o asociaciones de pequeños comerciantes. Porque la comodidad crece contraria a la proximidad. Los pedidos telemáticos, en muchos casos falsamente gratuitos, reducen las compras en los pequeños comercios, que paulatinamente van cerrando, lo que conduce a la llamada gentrificación. Es decir, al abandono de barrios que eran comerciales, se vacían y mueren, como mueren trabajos, oficios, servicios y la misma vida social.

Los servicios de los barrios de pueblos y ciudades van evolucionando y reforman o modifican su fisonomía. Pero ya escasea la compra del día a día. Aquel comercio de proximidad se transforma poco a poco en una concentración –centros comerciales– que va haciendo desaparecer locales. Los mercados van mermando sus puestos de venta y algunos géneros ya no se comercian en ellos. Es la evolución del progreso, el desarrollo de la implantación de actuaciones de comodidad. Un sistema despreocupado aplicado a la vida.

Ante ello, los comerciantes de algunas comunidades están empezando a organizarse en asociaciones para evitar su camino hacia una futura desaparición. La venta y distribución que Internet está imponiendo en el comercio les obliga a agruparse para sobrevivir. El pez grande se dice que se come al chico. La defensa de intereses particulares estando unidos en gremio o sindicato da más fuerza que yendo cada uno por su cuenta.

En algunas comunidades cogen fuerza agrupaciones de comerciantes que se organizan en portales telemáticos para rivalizar con las grandes compañías internacionales. También surgen cadenas que proponen comercializar en sus establecimientos productos locales. En este sentido quizá son los catalanes (“clicclat.cat” se llamará el proyecto que desde el portal slowshopping.cat impulsará el primer “marketplace” para el comercio de proximidad en Cataluña) quienes van en cabeza de esta carrera de supervivencia ante la amenaza de ese comercio de comodidad que está sustituyendo al comercio de proximidad. Buscan un armazón que les sostenga en su combate contra los grandes armazones norteamericanos o asiáticos que les están ahogando. En este sentido se están dotando de portales con la última tecnología y una puntera logística para llegar a los rincones más esquivos. Están agrupando a todo tipo de productores para vender por Internet como hacen las grandes corporaciones internacionales. Y esperan que lo que les compren a Amazon, AliExpress, Target, Walmart, Best Buy, Costco, Wish… y otras sectoriales de confección, mobiliario o tecnología lo hagan en su portal, más próximo, ecológico y anímicamente más cercano.

Verduras, frutas, distintos productos del campo, de la ganadería autóctona, ropa, mobiliario, tecnología digital, materiales de construcción y, en fin, lo que antes comprábamos en el barrio lo podamos adquirir apretando el mismo botón que cada vez usamos más para comprar en una de las mencionadas supranacionales que nos traen todo a casa en un plis-plas aunque el producto venga del fin del mundo. Quizá sea una lucha dura y larga pero será solidaria con nuestros vecinos, con nuestros campesinos, con unas pequeñas empresas que mantienen nuestros pueblos, dan trabajo a nuestra gente y mantienen viva y dinámica nuestra economía.

En estos momentos en que el comercio mundial se resiente tras paralizar producciones para ahorrar en el trance pandémico, la inicialmente conocida como la crisis de los chips, parece tiempo oportuno para formar el portal que agrupe el conglomerado de pymes que nos proporcionan lo que necesitamos en nuestra vida cotidiana. Productos propios, cercanos, ahorrando energía, no contaminando nuestro entorno. Un cluster virtual de mercancía de proximidad, limpia y ecológica, solidaria y sostenible. Un sistema que rompa con salarios precarios y trabajos estresantes como los que mostraba el nuevo diario madrileño de Editorial Prensa Ibérica que titulaba “En las furgonetas suicidas del comercio ‘online’” e informaba que “destruye cada día miles de productos sin vender”. Un portal que ayudaría a eludir la despoblación de la mal llamada España vaciada y verdaderamente abandonada.

Publicado el lunes 8 de noviembre de 2021 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/opinion/2021/11/08/pequeno-comercio-riesgo-solucion-59281093.html

El Bune nos ha dejado

Mi despedida de un mestro

En la muerte de Luis Fernando Aguirre

Agui, compañero de muchos años y mucho trabajo en Nuevo Diario y en El País, te veo de vez en cuando en un cuadro que me regalaste allá por el final de los años setenta, en el siglo pasado. Confieso que siempre te he tenido un gran respeto. Como maestro y como compañero. Para algunos eras el abuelo con el que se reían con tus humoradas y tus respuestas sorprendentes. Para otros eras el maestro/compañero que nos hizo profesionales. Sigo teniendo la antigua imagen con Paco Arribas, con Marisol tomándole el pelo… Hacía tiempo que no sabía de tí, tenía alguna referencia por Javier Sicilia… Pero poco más. La última vez que nos vimos fue en Alpedrete y recuerdo también tu exposición en tu pueblo, en la Fundación Cardín de Villaviciosa. Hoy te recuerdan en La Nueva España como un gran pintor “desconocido”. No fue culpa tuya, Bune, sino de los medios. Tu entrañable modestia ha ocultado tu arte.

(Un fuerte abrazo para tus hijos)

Decía yo hace casi un año.

Algo que personalmente no entiendo me obligó a abandonar este rincón de mis reflexiones, refugio de mis artículos publicados (o no). Mi hijo me rescató la posibilidad de continuar (posiblemente rellene el hueco dejado en todos estos meses con textos que no pude introducir en su momento y que me parezcan interesantes o aún vigentes) y procuraré hacerlo porque es un método de seguir vivo en la escritura y6 en la vida. Veía esta tarde del 1 de Noviembre un concierto de unos músicos de mis años jóvenes, The Shadows, y a sus casi ochenta años, siguen tocando maravillosamente. con sus canas y con las gafas de Hank Marvin a la cabeza. Pues no quiero ser menos.

Mi adiós a Don Celes

Un gran personaje nos ha dejado

FERNANDO GRANDA

Éramos de la misma quinta. Él era unos tres meses menor. Había nacido en las páginas de la “Gaceta del Norte” en octubre de 1945. Llevaba casi 76 años saliendo todos los días en los papeles. Nunca dijo una palabra y casi siempre salió frustrado. Era hijo del periodista y dibujante Olmo, un humorista que nos enseñó a leer el diario empezando por la última página.

El pasado septiembre nos dejó Luis del Olmo Alonso, una persona afable, que acababa de cumplir 99 años y llevaba más de tres cuartos de siglo dibujando y publicando todos los días una historieta de tres o cuatro viñetas en la que contaba las andanzas/peripecias de un personaje que salía trasquilado siempre salvo algunos días al año. Había nacido el día de san Bartolomé en 1922 en Bilbao, hijo de un panadero que en la Guerra Civil desapareció en una batalla luchando en el bando republicano y había vuelto años después pasando los días oculto y lleno de temores. Cuando estudiaba para perito eléctrico abandonó la carrera y comenzó a publicar sus dibujos por los que le pagaban dos duros (diez pesetas). Entró luego en “La Gaceta del Norte” donde realizó trabajos de reportero hasta que fue encargado de dibujar una viñeta cuyo personaje fuera original del periódico. Así nació Don Celes, que años después ficharía por “El Correo”, donde ha permanecido hasta nuestros días. Puede que siga apareciendo pues Olmo decía que tenía cientos de tiras reservadas para cuando ya no pudiese dibujar y estaba a disposición del diario.

Pero Don Celes no se quedó únicamente en este periódico sino que en tiempos fue vendida su licencia de publicación a la agencia danesa Press Illustration Bureau y el señor del mostacho y tres pelos tiesos, bonachón pero siempre gafe, apareció en publicaciones de cuatro continentes, de Islandia al Extremo Oriente. Solamente su nombre tuvo alguna variación, según idioma y país, lo que le llevó a ser conocido como Carlo o Troispoils (tres pelos) y en Asturias era conocido desde 1971 como Pepín de Celes.

En la década de 1950 llegó a La Felguera como director del Colegio de La Salle -donde estudiaban gratis los hijos de los trabajadores de Duro Felguera- un fraile bilbaíno. El padre Luis era amigo de la familia de Olmo y consiguió que los periódicos de Bilbao se recibiesen en la Asociación de Antiguos Alumnos de La Salle. En su salón de lecturas encontrábamos todos los diarios de Asturias (seis en aquellos tiempos), por supuesto, pero, aunque llegaban con una jornada de retraso, podíamos leer los periódicos de Madrid, alguno de Barcelona y los dos diarios vizcaínos. Podría haber cola para hacerse con alguno de los diarios pero “La Gaceta del Norte” primero y “El Correo” después, apenas se leían. La mayoría los cogía, sonreía con la tira de Don Celes, y los dejaba.

“No sé lo que voy a hacer al otro lado. Lo que espero es que me dejen dibujar”, decía este autor cuando le preguntaban ya cerca de ser centenario si temía por su muerte; este autor, aficionado y practicante del deporte, que hace años ya fue definido por el alcalde Azkuna como un “icono de Bilbao”. Creó el personaje de historieta más longevo que se tiene registrado, más de 75 años apareciendo diariamente en la última página de un periódico, con el número de patente 195.960. Y alguna vez señaló que su inspiración podría estar en ciertos personajes de las obras de Pío Baroja, Valle Inclán, Palacio Valdés, Delibes, Hemingway, de la “Biblia”, del “Quijote”, de “El Lazarillo” o del “Buscón”, de Quevedo.

Cuentan antiguos redactores de los diarios bilbaínos que en los últimos tiempo Luis del Olmo acudía a la redacción con una carpeta con los dibujos de la semana, pasaba entre las mesas en silencio y solo hablaba con los veteranos que le reconocían -Peridis, cuando acudía a la redacción de “El País” iba repartiendo galletas de su querida Aguilar de Campoo-. Don Celes no dijo palabra en sus 75 años. No me atrevería a decir “Soñaré contigo cuando no te vea”, como dijo Antonio Machado de Baeza. Quizá me acerque más al “I’ll see you in my dreams” (”Te veré en mis sueños”), que cantó Bruce Springsteen en el aniversario de 11-S. No conocí a Olmo pero me reconozco como un entusiasta seguidor de Don Celes.

Recopilación y actualización

Un periodo de situaciones sociales y algún problema técnico significó la falta de actualización de este blog que sigue funcionando con la reproducción de los artículos publicados en LA NUEVA ESPAÑA, varios periódicos de Editorial Prensa Ibérica y otras publicaciones que acongen mis colaboraciones. Una vez actualizado, como se comprueba bajo esta nota, volvemos a la actualidad.

Los cromos que no votamos

Las negociaciones donde se pactan condiciones que no importan al ciudadano
Los cromos que no votamosEl pasado domingo 26 de mayo acudimos a los colegios electorales para votar a candidatos al Parlamento Europeo, a las asambleas, juntas o parlamentos de doce comunidades autónomas y a las concejalías de más de ocho mil municipios de España. Cumplíamos con nuestros deberes democráticos, opinando o mostrando nuestra predilección por personas concretas, representantes de políticas organizaciones que defienden nuestras opciones e ideas políticas, económicas y sociales. Fue una jornada tranquila, apacible, normal en un país con una democracia consolidada. Al final del día hubo euforias, decepciones, sorpresas sin estridencias fuera de habitual.

Una de las expectativas de la convocatoria electoral era la confirmación del final del bipartidismo, una distribución de escaños y concejalías con mayor diversidad de opciones. Lo que en principio muestra más estrictamente la diversidad de opiniones sobre la forma de gobernar, sobre los programas y las necesidades que cada cual ve para una Europa más cercana al menester del ciudadano, las leyes de su comunidad, la convivencia con los vecinos. Los tres ámbitos son diferentes en cuanto a amplitud y cercanía. Mientras en Bruselas se gobierna para cientos de millones de habitantes, en las comunidades se gestiona para los residentes en una región. Y en los municipios se administran los intereses de los vecinos y se busca su convivencia.

Según su situación geográfica, la producción y riqueza de la zona, su clima y la cultura de la misma la gobernabilidad puede ser muy diferente de unas comunidades a otras. Las necesidades básicas son distintas para un/a bávaro/a, para una/o toscana/o, un/a orotavense o una/ veigueña/o, por poner ejemplos muy dispares geográfica, climática y económicamente. Y el tamaño municipal es quizá uno de los puntos diferenciales más importantes.

Pues bien, dadas las diferentes situaciones se supone que las gestiones y resoluciones de los elegidos también serán diferentes. Sin embargo la realidad poselectoral no parece ajustarse a esos parámetros. Los movimientos que se detectan, las declaraciones de los políticos y los comentarios y disertaciones de los denominados tertulianos apuntan a unos cambalaches que afectan de forma muy distinta a unos votantes de otros. Si las necesidades de una llanisca difieren de las de una ovetense nos podemos imaginar la distancia que separará el bienestar de una persona de Villanueva de las Manzanas, en León, del de una residente en el madrileño barrio de Chamartín. Aunque el porcentaje alcanzado por los partidos en ambos ayuntamientos es similar las necesidades son muy diferentes. Por ejemplo, mientras en la población leonesa el aire es bastante puro la estación de medición de gases peligrosamente contaminantes del distrito madrileño registra niveles insoportables para la sana respiración de las personas en él residentes.

La negociación para definir el gobierno de un municipio ha de atenerse a resolver los problemas de ese municipio. ¿Cómo se puede poner como premisa para discutir la alcaldía de Valladolid, donde los socialistas han conseguido el mayor número de votos, que el partido de Pedro Sánchez aplique el artículo 155 de la Constitución en Cataluña inmediatamente? ¿Por qué la candidata del PSOE a la alcaldía de Zaragoza tiene que «renegar» de los pactos con los separatistas que pueden firmarse en el Consistorio de Barcelona? Si en la Comunidad de Madrid alcanza el Gobierno el Partido Popular al no llegar a un pacto con el partido mayoritario de Más Madrid y apoyarse en otras formaciones minoritarias ¿por qué no se puede conseguir un acuerdo para asfaltar una calle en Mejorada del Campo donde los populares son claramente minoritarios?

La llamada segunda vuelta de las elecciones no ha resultado ser una segunda vuelta sino que en muchos casos puede haber derivado en una venganza. Esos cromos no son los que votamos los españoles.

Publicado el sábado 1 de junio sw 2019 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2019/06/01/cromos-votamos/2481500.html

Iré a votar el domingo 28-A

A pesar de la lamentable campaña electoral, a pesar del lamentable resultado de los debates televisivos, a pesar de la falta de propuestas vitales que han hecho los candidatos televisivos (hay buenos candidatos que no tienen «derecho» a participar en las campañas mediáticas)

INVITO A TODOS LOS LECTORES DE ESTE ENLACE BLOC A ACUDIR A VOTAR EL DOMINGO 28 DE ABRIL DE 2019

No es obligatorio peri si un deber como ciudadano/contribuyente.

Barru sigue igual, una aldea rural

El empeño de considerar a la pequeña aldea llanisca en núcleo urbano

Seguimos igual. Barru no puede considerarse urbano, un pueblo con sólo un centenar de habitantes permanentes, la mayoría de ellos pensionistas del campo, donde ni siquiera hay una tienda para comprar el pan, ni leche, sal, algo para comer; un pueblo sin calles, ni escuela o médico o farmacia, sin autobús ni taxi, una aldea sin ningún servicio esencial para una vida urbana. No tiene ni alcalde pedáneo (esto lo dice todo) y ni siquiera es un pueblo «dormitorio». ¿Qué intereses ocultos hay para que se empeñen, corporación tras corporación, plan urbanístico tras plan urbanístico, en declarar a Barru núcleo urbano? Una aldea rural poblada mayoritariamente por campesinos donde, para sobrevivir, han de utilizar su transporte privado pues han de salir del pueblo para realizar la mínima compra existencial.

Ha cambiado el gobierno municipal, oficiosamente se ha desalojado la presunta corrupción del Ayuntamiento, se ha
contratado un distinto equipo redactor para el planeamiento general pero se insiste en contemplar un pueblo rural como
núcleo urbano. Parece que la lucha de los vecinos contra los tres planes anteriores, los tres desautorizados por las más altas
autoridades judiciales, sigue sin ser escuchada. La insistencia en declarar urbano un lugar sin ninguna característica urbanística obliga a pensar que algo hay tras esa insistencia. O es que los técnicos redactores del Plan de Ordenación no han pisado sus caminos, por donde apenas circulan -fuera de las tres carreteras locales que la circundan- una docena de coches en meses no veraniegos. También pudiera ocurrir que se hayan imbuidos éstos del espíritu de los autores de anteriores planes que llegaron a idear un paraíso terrenal con tranvías, parques y circunvalaciones que hacían del concejo llanisco una conurbación con aires parecidos a los emiratos del golfo Pérsico.

Posiblemente quieran sacar rentabilidad a la joya de la corona, iglesia, ensenada y playa únicas, semiabandonada por los
diversos estamentos administrativos. Porque declarar urbano este lugar solamente puede ser considerado para elevar las tasas municipales y algunas tarifas comerciales que, si se define el pueblo como rural, son mucho menores. A lo mejor, si caemos en la ingenuidad, podríamos pensar que a partir de entonces nos van a barrer las calles, regarlas, poner aceras, una plaza de taxi, un centro de salud, con servicio farmacéutico y enfermería, un despacho municipal para tramitaciones -con un día a la semana nos valdría-, alguien que atienda a nuestra antigua escuela-casa de la cultura-centro social… servicios iguales a los que disfrutan los residentes y establecimientos del casco urbano de Llanes.

No, Barru no cuenta para las administraciones y quieren que cuente para la hacienda municipal cuando no nos hacen el
mínimo caso. Hemos negociado, rogado unos pasos peatonales en viales por el gran peligro que representa atravesarlos en la
vida diaria, más en verano. Ni caso. Ninguna administración. Hemos solicitado aceras en tramos de carretera cercanos a la
concurrida playa. Ni caso. El Gobierno del Principado aprobó y presupuestó una rotonda en una de las salidas del pueblo, un
cruce lleno de peligro; han pasado diez años y seguimos sin ella.

Decíamos el pasado mayo cuando LA NUEVA ESPAÑA informaba sobre el borrador del plan donde se señalaba a esta
aldea como núcleo urbano o “núcleo complejo” que “zona rural es la que no cuenta con las dotaciones, infraestructuras y
servicios requeridos del núcleo urbano” y señalábamos que Barru, para el Ayuntamiento, ni siquiera es una entidad que deba
tener alcalde pedáneo. Y que es curioso que se le clasifique como “núcleo complejo” sin dotarlo de los servicios más necesarios e imprescindibles en pleno siglo XXI quizá para que esas dotaciones “no rompan la armonía del paisaje natural y rural”.

Publicado el sábado 29 de diciembre de 2018 en las páginas de Oriente de LA NUEVA ESPAÑA

https://kiosco.lne.es/visor.html?aWRFamVtcGxhcj00NzU3NA==

Flashmob y performances mal entendidos

El arte en vivo y el riesgo de estampidas como la de Platja d’Aro

La espontaneidad corre peligro. Son tales los manejos y la paranoia que nos rodea que hasta los flashmob y performances o arte en vivo empiezan a ser considerados peligrosos. Otra gran idea que nos han contaminado. Ya sea por descerebrados o por propagandistas aprovechados. Una pena. Lo de Platja d’Aro es el ejemplo más cercano.

Cuando hace unos seis años la Asociación Gayarre Amigos de la Ópera de Navarra, para celebrar el Día Europeo de la Ópera, obsequió con pequeñas piezas cantadas por «camareros» a los clientes del añejo café Iruña de Pamplona sus imágenes se hicieron virales a través de las redes sociales. Un vídeo reflejaba la espontaneidad de la actuación en un momento en el que el veterano establecimiento estaba a rebosar, la sorpresa de los clientes mayores y las sonrisas y caras alegres de los jóvenes. Mostraban la buena acogida de la sorpresiva actuación al tiempo que extendía el reconocimiento de esa musical asociación.

Tiempo más tarde otro vídeo difundido por internet dio a conocer al mundo virtual la sorpresa de los aburridos viajeros que esperaban sus vuelos en el aeropuerto de Atenas. Los componentes de la Orquesta de Cámara de Siero deleitaron a quienes pululaban por la terminal de salida del Heraklion ateniense con una música griega popular, el «Zorba el griego» de Mikis Theodorakis, incorporándose poco a poco los músicos asturianos hasta completar la composición. Y así fueron brotando flashmob realizados en cualquier parte del planeta. Un mercado de Valencia, una histórica estación ferroviaria de Francia, una célebre plaza de Bruselas, otra de Buenos Aires, emblemáticos centros de Amsterdam, de Nueva York, de Berlín? fueron apareciendo en YouTube, en Facebook, en las distintas redes de comunicación popular. Unos presentaban actuaciones musicales, otros bailes y repentinos saltos de jóvenes animosos en calles de cualquier continente. Alegría con invitación a participar a las gentes que estuviesen en el lugar. Era una forma de llevar a la calle «Fama», la exitosa serie de televisión.

La música es generalmente conocida, piezas de ópera de Verdi, o el Bolero de Ravel, los sirtakis de Theodorakis, canciones de películas famosas y hasta himnos y pasacalles populares. También se ven singulares actuaciones circenses y trucos de malabarismo en parques y paseos de distintas ciudades. Espontáneos o trabajadamente preparados, los flashmob surgen para el entretenimiento de la gente, sin ánimo lucrativo o, en algunos casos, como un atractivo sistema propagandístico subliminal. Algo para contemplar, fotografiar y admirar durante un rato. Y lo mismo ocurre con algunos performances. La periodista donostiarra Esther Ferrer, Premio Nacional de Artes Plásticas 2008 y Premio Velázquez de Artes Plásticas 2014, es una artista de la performance que ya demostró su rebeldía cuando estudiaba pero no la traslada a sus actuaciones y sólo aplica en ellas su arte.

Pero ha llegado el deterioro. Lo ocurrido hace unos días en Platja d’Aro fue más una performance que un flashmob, pero la ocurrencia de las jóvenes alemanas y su pandilla campista careció de un estudio riguroso de la situación. Localidades como ésta, Sant Feliu de Guixols y otras cercanas en lo más concurrido de la Costa Brava son las menos adecuadas para convocar una actuación de este estilo. Carreras y gritos pueden producir mucho jolgorio y diversión pero también peligrosas estampidas.

 
Publicado el sábado 13 de agosto de 2016 en LA NUEVA ESPAÑA
http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/08/13/flashmob-performances-mal-entendidos/1969671.html

 

Nuestro escaso reciclaje

Los españoles estamos a mucha distancia de los europeos y hasta retrocedemos

Aprovechar los envases ya utilizados es una práctica que se extiende por el mundo, sobre todo en estos tiempos de larga crisis. Significa un ahorro tanto en materia prima como en gasto en nueva fabricación. Hay ciudades en Alemania, el país más rico de Europa, en las que se ven verdaderos parques de reciclaje, llenos de colorido, con contenedores distintos para vidrio verde, marrón o incoloro, para papel y cartonaje, para envases con impregnación plástica o metálica, para materiales orgánicos compostables, etc. Están en puntos clave de los barrios, acotados en rincones de fácil acceso para los vecinos. Son el primer peldaño hacia la recuperación de residuos. Además la gran mayoría de los supermercados tienen postes de devolución de vidrios y otros sólidos fácilmente reciclables donde se recibe un dinero por depositar el material usado. Luego están los puntos limpios y verdes donde se depositan electrodomésticos, aparatos electrónicos, material de construcción y residuos contaminantes o peligrosos. En España la cosa va con mucho mayor retraso.

Alguien diferenció hace años en nuestro país a las personas respecto al reciclaje (resistentes, comodones, despreocupados y concienciados). Los grupos van cambiando sus componentes y cada vez son más quienes se integran en este último. Los ayuntamientos van instalando contenedores de distinto color y el personal va accediendo a éstos y a los puntos limpios o verdes para depositar los desechos que se puedan aprovechar. Pero aún estamos lejos de los primeros puestos del reciclaje. Además, no parece haber una paridad en la sensibilidad en el cómputo por regiones. Y en algunos casos se observa cierto retroceso.

Según el ratio de reciclaje que publica la organización Ecoembes, Asturias se encuentra en el antepenúltimo lugar, solamente por delante de Canarias y la Comunidad Valenciana, y para colmo en un leve descenso. Aunque experimenta también un descenso la comunidad más recicladora, La Rioja, que llegó a sacar bastante ventaja a todas las demás. Van mejorando sus resultados Cataluña, Baleares, el País Vasco, Cantabria, Galicia, Andalucía, Castilla y León y Castilla-La Mancha. Por el contrario sufren una caída Aragón, Navarra, Murcia, Extremadura y Madrid. Analizada la escala de estos datos, está claro que el comportamiento de los asturianos deja mucho que desear, sobre todo porque nos pregonamos como un paraíso natural.

Con motivo del anual Día Mundial del Medio Ambiente, en estas primeras jornadas de junio no quedamos los españoles en un lugar preeminente a la hora de colaborar con la naturaleza. Y estamos en peligro de ser multados por no cumplir los objetivos europeos fijados para 2020, cifrados en el 50%, mientras que hoy alcanzamos sólo el 20%. Y si es en residuos orgánicos en el 10%, pues nuestros desechos van en un 60% a vertederos, de gran impacto en el medio ambiente, contaminadores de tierra y aguas subterráneas. Es decir, llevamos a los contenedores más cartón plástico que vidrio, pero estamos lejos de Europa. A ver, «repita conmigo: recicla, recicla, recicla», que diría el maestro clásico. Claro que sin caer en el caso de Sara, la esposa del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Ella reciclaba mucho, pero lo hacía en beneficio propio. Todo lo desechable después de las recepciones oficiales, que se celebraban casi a diario en la residencia del jefe del Gobierno, se llevaba a retorno (en Israel también se practica la devolución pagada de los envases), pero el dinero recuperado no iba a las arcas del Estado, sino a su bolsillo.

Los datos que maneja la Agencia Europea de Medio Ambiente dicen que Austria recicla el 63% de sus materias desechables, Alemania el 62%, Bélgica el 58% y Países Bajos y Suiza llegan al 51%. En Asturias lo hacemos un 17,6%, en la Comunidad Valenciana un 8,4%, mientras La Rioja, que ahora baja, ha llegado al 42,8%. O sea, necesitamos reforzar la promoción municipal del compostaje y de la recogida selectiva de residuos.

Publicado el miércoles 8 de junio en LA NUEVA ESPAÑA

http://suscriptor.lne.es/opinion/2016/06/08/escaso-reciclaje/1939152.html