La dañina actuación de Ruiz-Gallardón
Los lobbys son los que diferencian un Gobierno de derechas de uno de izquierda. En el de Rajoy es abrumadora la abundancia de representantes de lobbys entre sus ministros (o ex ministros). Si siempre se señaló a Arias Cañete como cabeza visible de varios de estos poderes, entre otros el del petróleo, a los ministros de Defensa, Asuntos Exteriores y alguno más como cuñas de multinacionales e industrias conflictivas, ahora hay que considerar a Alberto Ruiz-Gallardón como un representante de algún lobby oculto que intenta torpedear la justicia.
Un suelto de apoyo a una información publicada por El País relataba los calificativos del portavoz socialista de Justicia sobre la actuación de este ministro. El diputado, que preguntó sobre los efectos perversos de la reforma de la Justicia Universal y la, hasta el momento, excarcelación de tres decenas de narcotraficantes, hizo un repaso de las medidas tomadas por Ruiz-Gallardón desde que está al frente del departamento. Es “alguien dañino para la Justicia en España”, “Ha conseguido cabrear a todos los colectivos, jueces, fiscales, abogados, procuradores, funcionarios, sindicatos y ciudadanos en general”, señaló el parlamentario Julio Villarrubia, quien en esta ocasión no aludió al tema del aborto.
Porque la reforma de la ley del aborto da para una jornada entera. No solamente preocupa a las mujeres, preocupa a las familias, a los profesionales, a los españoles en general, a los europeos, de derecha e izquierda, a todo el mundo. Es el retroceso democrático quizá mayor de los últimos treinta años. Es la negación de un derecho que interviene en la libertad de la mitad de la humanidad. Nada menos.