Mi despedida de un mestro
En la muerte de Luis Fernando Aguirre
Agui, compañero de muchos años y mucho trabajo en Nuevo Diario y en El País, te veo de vez en cuando en un cuadro que me regalaste allá por el final de los años setenta, en el siglo pasado. Confieso que siempre te he tenido un gran respeto. Como maestro y como compañero. Para algunos eras el abuelo con el que se reían con tus humoradas y tus respuestas sorprendentes. Para otros eras el maestro/compañero que nos hizo profesionales. Sigo teniendo la antigua imagen con Paco Arribas, con Marisol tomándole el pelo… Hacía tiempo que no sabía de tí, tenía alguna referencia por Javier Sicilia… Pero poco más. La última vez que nos vimos fue en Alpedrete y recuerdo también tu exposición en tu pueblo, en la Fundación Cardín de Villaviciosa. Hoy te recuerdan en La Nueva España como un gran pintor “desconocido”. No fue culpa tuya, Bune, sino de los medios. Tu entrañable modestia ha ocultado tu arte.
(Un fuerte abrazo para tus hijos)