Nuestra pobre cooperación humanitaria (recopilado 2020)

Despilfarro en luces navideñas y mezquindad ante quienes necesitan ayuda mientras las ONG trabajan por los refugiados (Recopilación enero 2020)
Nuestra pobre cooperación humanitariaTres millones de euros ha destinado el ayuntamiento de Madrid a las luces navideñas este tramo festivo entre 2019-2020, mientras familias de refugiados duermen en la calle frente a la sede del Samur social. Lo cuenta una misionera en un programa local de la Cadena Ser. Una situación, cuenta la religiosa, que se registra día tras día, denunciado por los medios de comunicación y las redes sociales. Entretanto seguimos pendientes de diálogos y negociaciones entre políticos. Remarco entre políticos porque, es opinión, no parece que discutan sobre políticas a aplicar, programas y decisiones urgentes. Al menos es lo que reflejan las tertulias audiovisuales, que parece que se preocupan -sus analistas y participantes- más de las formas que de los contenidos.

Un titular que llamó un poco la atención días pasados encabezaba una información significativa: «España destina cuatro veces menos presupuesto a crisis humanitarias que Médicos sin Fronteras». Mientras se despilfarra presupuesto en luces (que luego tienen su contestación humana al menos en Málaga y Madrid), se abandona a quienes necesitan nuestra ayuda, ya sea económica, política o social. «La ayuda oficial al desarrollo cae al 0,18% del PIB en 2018», descaradamente lejano el dato respecto al 0,7% fijado en 1970 por Naciones Unidas, según el último informe elaborado por la ONG (MSF) y el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), presentado recientemente en Madrid.

En el hemisferio Boreal en el que nos encontramos en Europa estamos pasando un otoño muy crudo, con lluvias torrenciales, inundaciones, vendavales y nevadas muy tempranas pero la sensibilidad de los responsables políticos y sociales soporta estas situaciones sin apenas reaccionar. Solo particulares y ONG se acercan a atender a estos inmigrantes económicos y refugiados que llegan huyendo de la miseria y la persecución. Y esos tres millones en luces no alumbran a esos paupérrimos que reclaman ayuda humanitaria.

En la actual campaña MSF solicita a sus colaboradores y simpatizantes equipos de escasos euros para luchar contra la desnutrición infantil, contra la neumonía, los tratamientos contra el VIH/sida y para construir refugios colectivos en gran parte de nuestro continente europeo. Por contra, desde el comienzo de la crisis del 2007-08 los presupuestos españoles en cooperación internacional no han hecho más que disminuir. Médicos sin Fronteras y Save the Children, por medio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, tras negociar con multinacionales farmacéuticas, consiguen lotes de vacunas a precios más baratos que los oficiales para las entidades nacionales con el fin de intentar erradicar esas enfermedades. Pero sus labores humanitarias se ven atacadas por los numerosos bombardeos y ataques a hospitales, refugios y campos de acogida en Siria y Yemen, conflictos bélicos donde caen miles de bombas de fabricación española. Mientras tanto, en 2018 MSF trató a 133.000 niñas y niños con desnutrición severa y hospitalizó a otros 75.000 menores. En total, según fuentes de su sección española, fueron unas doscientas mil consultas médicas, 380.000 de malaria, cinco mil de cólera, además de 635.000 vacunaciones contra el sarampión y 33.000 contra la meningitis infantiles. Su inversión en tratamientos sanitarios ascendió a 204 millones de euros en 2018. La cooperación española para estas situaciones de crisis ascendió a solamente 50,76 millones en el mismo ejercicio.

Al mismo tiempo, organizaciones como Open Arms y MSF siguen rescatando con sus pequeños barcos, luchando contra prohibiciones políticas, buscando puertos cerrados para miles de náufragos en el mar Mediterráneo, miles de refugiados que huyen de la guerra, el hambre, la explotación y las mafias inhumanas. Ya sea en verano como en fechas tan humanitarias como las de Navidad.

Publicado el sábado 4 de enero de 2020 en LA NUEVA ESPAÑA

https://www.lne.es/noticias-suscriptor/opinion/2020/01/04/pobre-cooperacion-humanitaria/2579592.html

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